Oroel, Un buen sitio para dar una vuelta

Posted: 01/06/2012 in La vida misma
Etiquetas: , , ,

Si hay algún monte por el que tenga especial devoción, ese es sin duda, el monte Oroel, en Jaca. Los Jacetanos siempre hemos dicho que vivimos en un sitio privilegiado, por la zona que es y lo hermosa que se ve, pero, en gran medida se lo debemos a este majestuoso monte que pone silueta a nuestro horizonte, no en vano, ocupa un puesto destacado en nuestro himno, y es que “Jaca libre sabe vivir a la sombra del monte Oroel”.

Yo mas que del monte os quiero hablar de una vuelta, ” La Larga” la llamamos a veces, “La vuelta Bocadillera” es otro de los nombre con la que nos referimos a una ruta que hago con cierta frecuencia (Ted Mosby, sabe a lo que me refiero con los bocatas). La vuelta parte de Jaca en dirección al parador de Oroel, hasta el desvió la carretera es bastante buena, una vez tomado este y hasta el parador la cosa empeora, por culpa del mal estado del firme y del nulo mantenimiento que se le hace, pero la carretera es transitable , por el momento, por un utilitario normal, y lo que de verdad vale la pena de este viaje es el panorama, dejas la ciudad para adentrarte en un bosque, los arboles pasan escasos metros del coche, bosque cerrado a penas deja pasar la luz del sol y cuando abandonas el reino de la montaña te adentras en un paisaje rodeado de campos y casas de piedra, es una maravilla, rara es la vez que no he hecho esta ruta y no nos hemos encontrado con algún animal al que sacamos de su rutina y de sus preocupaciones por culpa del ruido de nuestro motor y la luz cegadora de nuestros faros.

Muchas veces hago esta ruta solo, otras veces la hago con grandes amigos pero la mayoría de las veces la hago con un gran amigo si no el mejor.

Cuando la hago solo, me relaja y me hace meditar sobre mis cosas lo que debo hacer y lo que tengo que hacer. Conducir me relaja pero si es en este idílico lugar la experiencia se multiplica exponencialmente. Solo estoy yo, la música de fondo y mis pensamientos, que me gritan lo que hago mal y como debo solucionarlo. Como todas las cosas de la vida a veces las hago y otras veces no, pero reflexionar me sienta bien.

Cuando hago esta misma ruta con amigos la cosa es diferente, solemos hacerla para reír o para ver el cielo nocturno en busca de perseidas, lagrimas de San Lorenzo u otro tipo de acontecimientos de este tipo. Son noches de acostarse con dolor de estomago por las risas y las situaciones mas extrovertidas que se plantean y que hacen que todavía te lo pases mejor. Solemos echarnos unos bocatas, paramos en el parador de Oroel, un claro que se abre en el camino y que deja que el bosque cerrado que atravesamos nos deje ver, la mayoría de las veces, un cielo nocturno espectacular, sin ninguna luz artificial en kilómetros, exceptuando la de nuestros coches que pronto procedemos a apagar junto con el motor para así poder escuchar los ruidos que ofrece el bosque, y ahí nos quedamos un buen rato, un par de amigos de noche, en el monte, con la única luz que ofrecen las estrellas y la luna, con un buen bocadillo en la mano y dejando que las historias de uno y otro nos hagan a todos llorar de la risa, algo que a mi personalmente me ocurre con cierta frecuencia, grandes noches sin duda, pero el tiempo en esas circunstancias pasa volando, vosotros lo sabéis igual que yo, y pronto hay que seguir el camino de vuelta a casa, de vuelta a la realidad, pero esta vez con una sonrisa en la boca y alguna lagrima seca de la risa en las mejillas. Pronto volveremos, eso reconforta.

Pero la mayoría de las veces, esta vuelta, la hago con un buen amigo (para mi el mejor), es testarudo, cabezón, inteligente, elocuente, original, divertido, sarcástico… pero, sobre todas las cosas, buena persona. Es de esas buenas personas que te jode que la vida no le este tratando todo lo bien que se merece. Ninguno de los dos estamos pasando por nuestro mejor momento, pero los buenos tiempos volverán. Como decía, los dos estamos sufriendo, en exceso, las debacles de la crisis, pero el año ha terminado bien y yo por lo menos soy optimista, como el me suele decir “esto solo puede mejorar” aunque también es cierto que cada vez que lo ha dicho, las cosas no han echo mas que empeorar (tendremos que poner sus dotes de clarividente en su apartado de defectos). Como no hemos pasado nuestro mejor año, después de currar (cuando curro, que desgraciadamente no es siempre) muchas veces cogemos el coche, echamos 10€ de gasolina, que es el mayor capricho al que podemos aspirar de momento, ponemos Moby o alguna otra música melódica y relajante, nos preparamos 2 o 3 buenos bocadillos y a veces una caja de galletas “LU PIM`S rellenas de mouse de chocolate (unos expertos gastronómicos relacionados con la hostelería jacetana no han dudado en calificarla como la mejor galleta del mundo) todo ello acompañado de una buena botella de agua de la fuente de barranco fondo para que ayude a pasar los bocatas, y ya estamos listos.

Veréis cuando a una persona su mundo se le derrumba, lo normal, es pasar por un bache de aislamiento y se tiende a encerrarse uno en si mismo, algo que considero muy peligroso. Mi mundo se derrumbo hace unos años, tome decisiones equivocadas en su momento que me llevaron a una situación delicada y a esta situación le tuve que sumar una terrible desgracia familiar que gracias a Dios o a quien sea poco a poco mejora. De la noche a la mañana como aquel que dice, pase de tener mi vida encarrilada a estar solo y perdido en el mundo, vamos una situación poco envidiable ja ja ja. Los días se volvieron monótonos y sin tener ilusión ni esperanza por nada y la cosa fue a peor.

Entonces un día empecé con mi terapia de “dar una vuelta a Oroel” mi colega se encontraba en una situación similar, su mundo se estaba derrumbando, así que con todo el equipo que antes os he comentado poníamos rumbo desde la gasolinera hasta el parador de Oroel, daba igual que fuera invierno o verano, lloviera o hiciera una temperatura de lo mas agradable, apetecía una vuelta, apetecía “la vuelta larga”. mientras subíamos nos pretabamos un bocadillo a medias y nos contábamos la nueva hostia que nos había dado la vida, pero no lo hacíamos en plan “ohh mira que desgraciado soy y todo lo que me pasa” lo hacíamos ante todo con humor, yo le contaba mis cosas y el se reía y hurgaba en la herida o viceversa, así nos forzábamos a reinos de nosotros mismo, así nos forzábamos a no tomarnos la vida tan en serio, mientras mas vueltas daba y mas me reía de mi mismo y de mi situación me di cuenta que las frases echas como “la vida no hay que tomársela tan en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella” o “carpe diem, aprovecha el momento, vive el ahora” empezaron a tomar mas sentido en mi vida que nunca antes, definitivamente si tanta gente a lo largo de la historia, Escritores, Filósofos, Científicos u hombres de negocio se han tomado tantas molestias para con insistencia decirle al mundo, decirle a las personas, que vivan, será por algo. No vale la pena estar siempre lamentándose y deprimido, por supuesto a veces la realidad era tan dura que me venia a bajo y gracias a estas vueltas, a las charlas sobre nuestra situación, a los momentos de risa donde el causante de tal estallido de carcajadas, era uno mismo, me ayudaron a levantarme una y otra vez, a coger fuerzas para enfrentarme al día siguiente, con otra mentalidad, a mis problemas. Sin duda alguna el echo de que no me derrumbara fue que tuve fuerzas para seguir un día mas y si tuve esas fuerzas en gran parte fue gracias a estas sesiones.

Steve Jobs en su celebre discurso en la universidad de Stanford dijo:

Y cito “Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón”

Un año después de estas palabra se le diagnostico cáncer y todos sabemos como termino esa historia.

Dar esa vuelta es de los mejores recuerdos que tengo del año que acaba de pasar, ya sea solo o en compañía, Oroel, Navasa, Ulle, Baros, que son los nombres de los pueblos por los que pasa esta ruta, se han convertido en parte importante de lo que soy ahora y seré en el futuro y si lo que soy no me gusta se que estarán ahí esperando que los visite para ayudarme otra vez a encontrarme y coger el camino apropiado, porque esas vueltas son una tradición que espero no perder y espero que todavía halla muchas risas esperándome en cada una de esas curvas, y muchas caras de asombro esperándome cada vez que me baje del coche y mire hacia arriba en esas noches de verano bajo un manto de estrellas que brillan con una intensidad tal que pocas veces, o ninguna e visto antes.

Gracias a todos los que habéis hecho posible esas noches.

Gracias a ti crack sin ti el camino hubiera sido mas duro. Y como solíamos decir “ QUE LE DEN POR CULO”

Os dejo con un video casero que hice este verano con uno de los grandes amigos que tengo la suerte de tener.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s